viernes, junio 04, 2010

Por un rato solo ser

Noche.
Bondi.
Luna Park.
Divididos.
Bondi.
Lluvia.

Excelente combinación.

miércoles, mayo 26, 2010

Llegó la muerte un día

... y arrasó con todo un vendaval y fue un fuerte vendaval.


Villa Mitre perdió. Lo leo en el diario escuchando como de a poco se apaga tu respiración. Aunque pienso que este que está acá no es el mismo que estaba allá en la cancha conmigo. Y me tranquiliza que vos te lleves una parte de mi y que yo me quedo con una parte de vos. Y además de lo que me quedé adentro, la gente me dice que tengo tus ojos. Te veo en mi espejo.

Te extraño.

martes, abril 13, 2010

Going out (The Perishers)

I'm wasting my time
I'm spending my days
Losing my mind
Losing my way
I stumbled across
your song in my mind
It got me thinking again
I'm wasting my time...

viernes, febrero 19, 2010

Kusturica & The No Smoking Orchestra


Pensar que uno puede tomarse el 152 y así de simple viajar miles de kilometros, es algo que no se cree.

La música me sigue sorprendiendo, es algo mágico, algo que me encanta, que tiene misterios que nunca voy a entender, que me lleva a lugares inesperados, es mi compañera siempre.

Y fue así que volví por dos horas a aquel lugar que se quedó con algo mio, al lugar del que me traje mucho, y esa música, allá me llevó, de nuevo, fueron dos horas y el 111 me trajo de vuelta.



"Like all travellers, I have seen more than I remember, and remember more than I have seen"

jueves, febrero 11, 2010

Steel framing

"...En todos los casos deberán colocarse rigidizadores de modo de evitar el abollamiento del alma debido a la concentración de tensiones."

La cita es de mi libro de construcciones... pero casi parece que el autor habla de otra cosa que no es un perfil "C".
Eso o estoy tomando mucho café.

miércoles, octubre 07, 2009

K.

«Praga está algo melancólica, todavía no llegó ninguna carta. El corazón está un poco apesadumbrado; es realmente imposible que hoy llegue ninguna carta, pero trata de explicárselo al corazón.»
.FRANZ KAFKA.




miércoles, junio 24, 2009

Mint car

Olivia se prepara para salir, afuera hace calor a pesar de ser junio. Hoy quiere salir cómoda así que: jean, zapatillas y musculosa. Repasa su atuendo frente al espejo mientras busca el lápiz negro para delinearse los ojos. Lentamente abre la boca mientras pasa el lápiz por debajo del ojo izquierdo, piensa mientras lo hace que es imposible hacer esto con la boca cerrada, sonríe aún con la boca abierta y cambia de ojo, en su ojo derecho se encuentra a ella misma reflejada y vuelve a sonreír.
Llega tarde, como siempre, por eso se apura para agarrar las cosas necesarias, celular, cédula de identidad, plata, llaves. Repasa mentalmente las cosas que acaba de meterse en los bolsillos. En el taxi Olivia putea mentalmente por haberse olvidado de poner perfume.
En lo de una amiga toma un Fernet y tres vasos de cerveza, se ríe con ella de todos los temas de los que hablan y cuando terminan la cerveza se van a una fiesta. La fiesta pasa como toda buena fiesta: rápido. Un patovica le avisa que se tiene que retirar.
Y es recién en ese momento, en la calle, cuando Olivia se percata de que le falta el celular, la cédula y un pedazo del corazón. Piensa esperanzada que la cédula será lo más difícil de volver a encontrar.
Al otro día un amigo la llama diciendo que encontró su celular en la fiesta, que lo pase a buscar. Olivia reflexiona que va encontrando sus cosas perdidas aquella noche y se conforma con que una de tres es algo bueno.
Se olvida por un tiempo de lo que pasó, la cédula no le afecta, el cachito de corazón que le falta a veces le duele. Pasan meses y habla con una amiga de su cédula pérdida, de cuál será la razón por la que los documentos no tienen ningún teléfono para llamar en caso de que uno lo pierda o que alguien encuentre alguno.
A las doce horas exactas de esa conversación alguien la contacta por internet, en el mensaje pone: No te conozco pero vi tu cédula pegada en la pared de un local que se llama "Lo de Olivia" el número es tal, espero que sea la tuya, este es el número del lugar, y esta es la dirección.
Olivia se volvió desconfiada con el tiempo y siempre que escucha la frase "Por descuido fui víctima de todo alguna vez..." se la hace propia. Así que no va a creer tan fácil que después de meses su cédula aparezca en un lugar con su mismo nombre justamente. Hace las averiguaciones necesarias para darse cuenta de que el lugar existe y que ahí tienen su cédula.
Afuera hace frío a pesar de ser octubre, se abriga, toma un subte y un colectivo para llegar al lugar, una vez ahí le cuentan que alguien encontró su cédula tirada en la puerta del negocio.
Olivia sale de aquel lugar pensando en qué extraña alineación de planetas tiene que darse para que ella en ese momento vuelva a tener ese plástico en la mano. Piensa en la noche en que la perdió, piensa en la ingenuidad de su pensamiento al haber creído que lo más difícil de encontrar iba a ser la cédula y no el cachito de corazón que vaya a saber en que lugar quedó perdido, pisoteado por qué pies, perdido por cual causa sin sentido ya.
Vuelve a su casa, balance en mente, dos de tres es muy bueno aunque hubiera regalado, vendido, pagado por dar los dos que encontró y que le devuelvan lo que sigue perdido.

And breathe... just breathe.

lunes, junio 01, 2009

El rock maravilla para este mundo

Este fin de semana...

Fito, Andrés, Los Piojos, La Renga, Divididos, Catupecu y alguno más tocando por ahí. Mientras tanto en algún lugar de la capital, en un teatro para ser precisos, alguien saca la cuenta de a cuantos de esos podría haber ido a escuchar si no estuviera en ese momento sentada en el teatro haciendo cuentas.

sábado, mayo 30, 2009

Yo te prefiero irreversible

Salía de aquel restaurante un chico, era tan pero tan parecido. Aunque un poco mas alto que vos y a la vez le faltaban unos centímetros para ser igual. Su pelo era oscuro como el tuyo, pero tampoco lo suficiente. Tenía los ojos una tonalidad más clara o eran los tuyos cuando el sol les da directo y se te ocurre una buena idea. Su voz se oía como la tuya pero sonaba distinta. Los pasos que daba eran demasiado cortos e iban en dirección contraria a la que vos hubieras ido. Sus manos, sus manos, eran casi iguales hacían ese jugueteo con los dedos, idéntico al que hacés vos. Tenía un bolso colgando de costado como el que siempre llevás, pero de otro color, un poco más oscuro.
El chico que se te parecía tanto se acercó y me saludó con un hola seguido de un beso.
El chico que se te parecía tanto resultó ser vos, y a mi me hubiera encantado que fueras él.

miércoles, mayo 27, 2009

This must be my time to go away

Pasó el tren y nos subimos, las 4 am fue la mejor hora para la discusión de política, a la mañana frenó el tren en algún pueblo y bajamos, había sol pero hacía frío. Anduvimos por un camino de tierra y llenamos botellas con agua. Subimos hasta una cueva, observamos el silencio y nos sentimos parte. Bajamos de aquel lugar, cansados. Dormimos, amanecimos, emprendimos otro camino que nos llevaba directo a una ventana, nos sorprendió el terreno, nos envolvió una nube. Bajamos con esfuerzo, nos llevo mucho tiempo pero lo hicimos, conocimos un hospital de pueblo, tomamos muchos mates, lloramos de madrugada. La lluvia dictaminó que era hora de dormir. Amaneció lloviendo, asado, café y ruta. Primero un puente, después el cementerio, por último las artesanías bajo cero. Una generala, un jodete, un taxi que nos aleja del silencio, un colectivo que nos devuelve a la ciudad.

viernes, mayo 15, 2009

Como tanta otra tristeza a la que te acostumbrás

Como la ciudad gris, la lluvia, el frío, el subte cerrado. Como todo, nos acostumbramos.

miércoles, mayo 13, 2009

Dom de iludir

La sola idea de cruzarte en el subte me da vértigo, al resto del mundo le digo que mi problema es la claustrofobia.

Pink.

And I think everything is going to be all right no matter what we do tonight...


La luna llena hace salir a los hombres lobo y cambia los ánimos de la gente, los hospitales se llenan de embarazadas por parir y se rompen las cuerdas de las guitarras. Los calefones no responden cuando se abren las canillas, los vecinos suben la música bien alto, los cafés tienen gustos raros, los teléfonos dejan de sonar y las hojas del gomero buscan la luz de la luna como si fuera la del sol. Los caminos se cruzan, me encuentro con vos en cada esquina, doblo más veces de las que necesito y trato... pensando en algún banco de alguna plaza en la que la luna no se vea tanto.




Como pode querer que a mulher viver sem mentir...

lunes, mayo 04, 2009

Es que de verdad no importa, ya se puede olvidar.

Estabamos en Uyuni, el mismo día que volvíamos de conocer el salar. Teníamos los pasajes de tren comprados desde hacía dos días después de levantarnos aquella mañana a las 7 am para hacer la cola. Nuestras mochilas habían quedado en el lugar donde habíamos pagado la excursión, y el lugar estaba impaciente de que volvamos para cerrar.
Nosotros andabamos tranquilos, sin tiempo, ya sentíamos la vuelta ahogandonos el pecho, pero todavía quedaba viaje por recorrer.
Teníamos que esperar hasta casi las 3 de la mañana que salía el tren, y eran las 9 de la noche. Después de una fugaz cena de salchipapa y hamburguesas, una improvisada generala en la peatonal del pueblo y a la hora justa en que todo cerraba, empezó a hacerse sentir el frío y decidimos refugiarnos en la estación.
Camino a la estación miré por ultima vez el cielo despejado de Uyuni, nunca había visto tantas estrellas, tan brillantes, foto que por supuesto no saqué, pero que quedó así grabada en mi memoria.
La estación era un rectángulo con techo, muy acojedor, descansamos todos apoyados en las mochilas contra la pared. Al principio solos, pero lentamente el rectángulo se fue llenando. Pasabamos el tiempo entre mates, algún libro y un solitario imposible.
El lugar estaba todavía medio vacio cuando llegó él, tendría 30 años, alto, con rulos, una mochila chica y un ajedrez en la mano, se hizo lugar en el único banco de la estación y preparó el ajedrez. En un mal castellano gritó: Quién juega al ajedrez? Un chico que estaba cerca se paró y se ubicó frente al tablero. Jugaron por una cerveza creo.
Mientras, al lado de la puerta estaban ella y él. No llegamos a definir exactamente que era lo que pasaba entre ellos, amor? amistad? Estar esperando hacía que nuestra imaginación invente las más increíbles historias de la pareja, más todavía porque él era claramente oriental y ella claramente latinoamericana. Ella tomó un tren que salía antes que el nuestro, él miró al tren irse desde el anden, saludando, despidiendose.
En ese momento guardamos las mochilas en el deposito desde donde después iban a subirlas al tren y jugamos al metegol hasta que tuvimos que irnos, creo que empatamos.

miércoles, abril 08, 2009

And so it is, just like you said it should be...

El barrio era como una gran maqueta diseñada para jugar a la escondida. Las tardes de verano, cuando el calor se hacía insoportable y no volaban ni las moscas para no despertar a los grandes que dormían la siesta, los chicos nos juntabamos en la esquina y deliberabamos a quien le tocaba contar ese día. A veces lo decidíamos por azar, otras simplemente los más grandes decidían que los más chicos tendrían esa tarea por el resto del día.
Los juegos de la escondida empezaban después de almorzar, se interrumpían para ir a tomar un nesquick y volvían hasta la hora de la cena en que todos los padres salían a buscarnos si no aparecíamos.
Me tocó por las cosas de la vida ser una de las mas chicas del grupo, me hacían contar tantas veces que ya ni sabía cuáles eran los escondites buenos. Cuando no contaba de una, perdía porque me encontraban de toque. Pero los días que nadie quería contar eran los días que venía Leo.
Leo vivía en la cuadra de enfrente casi llegando a la esquina. Y no venía muy seguido porque los papás lo hacían dormir la siesta y siempre lo llamaban a cenar temprano, nos arruinaba el juego a todos.
Las escondidas tenían sus límites, no se podía uno esconder mas allá de la panadería de la otra cuadra, del quiosco de la vuelta, o el paredón que cerraba la calle en la otra esquina. Algunos lugares estaban prohibidos por distintas razones, la casa de la señora de los rosales no se podía pisar si quiera la vereda porque sino hablaría con nuestros padres, ya habíamos sufrido las consecuencias, y tampoco en la casa de la vuelta donde estaban los perros porque se ponían como locos cuando nos veían.
Con todas estas cosas, a medida que pasaban los veranos ya casi todos los escondites pasaron a ser muy obvios. Pero había uno que no podíamos encontrar. Leo era siempre el último en salir y hacer el gran "partido para todos mis compas". Nunca en todos los años en que vivimos en el barrio pudimos descubrir su escondite. Algunos días que Leo no venía a jugar armabamos grandes estrategias para descubrir su escondite el día que viniera. Pero Leo simplemente desaparecía y aparecía. Era imposible encontrarlo a pesar de que los padres nos llamaran a cenar, a veces seguía en su escondite a pesar de que todos nos habíamos ido.
El tiempo pasó y las amistades del barrio se fueron disgregando por ahí. Las diferencias de edad se empezaron a sentir más y las mudanzas, los nuevos vecinos y las idas a estudiar a otras partes nos separaron a todos.
Era grande cuando escuché a la vecina de enfrente hablando con mi vieja en la puerta de casa, le contaba que le había contado la señora de los rosales que el nene menor de los de enfrente casi llegando a la esquina (Leo) había tenido un brote psicótico y estaba internado en el Penna.
Pasaron unos años y el destino me puso en aquel gran hospital para hacer algunas cosas. Desde que me habían dicho que tenía que hacerlas en el Penna me había acordado de Leo. Y pensaba que tal vez podría encontrármelo ahí. Y fue exactamente ahí donde lo encontré. Me vio y me reconoció, yo a él no tanto, estaba un poco cambiado. Charlamos un rato de nada importante y le pregunté cuál era el misterioso escondite que no quería revelar en nuestra infancia. El sonrió, se notaba que estaba tal vez un poco pasado de calmantes, y me dijo sonriendo: Volaba Juli, cuando nadie me veía simplemente volaba, los veía a todos jugando desde arriba y cuando estaban distraídos bajaba para salvarlos de contar. A ustedes tampoco nunca se les ocurrió buscarme en el cielo, me recriminó.
Yo me quedé pasmada, cómo hacía para creerle a una persona en su estado? Pero por otro lado, dónde mas podría haberse escondido?

lunes, abril 06, 2009

En cual de tus varios mundos distantes?

Cause you come and I go
you go and I wait
I wait and you move,
you move and I come.

lunes, marzo 09, 2009

El tiempo es un efecto fugaz

Cesar tenía 94 años aproximadamente cuando lo conocí, era mi vecino de al lado y el viejo loco del barrio. Yo tendría 6 años cuando Cesar desapareció, simplemente nadie supo nada más de él. Pusieron unos cartelitos en el barrio y al año de la desaparición el hijo puso en venta la casa. Llegaron nuevos vecinos y rápidamente ya nadie se acordaba de Cesar.
Me acuerdo haber entrado un día a la casa de Cesar, él era una especie de inventor loco, su casa estaba llena de maquinas raras y siempre hablaba de viajes en el tiempo, cosas espectaculares, en esa época le creía a Cesar todo y siempre lo imaginaba viajando en el tiempo. Cuando desapareció estaba segura que estaba en alguno de sus viajes temporales, a pesar que mis viejos me aseguraban que eso era de raro a imposible.
A medida que fui creciendo me convencí más y más de que la idea lógica de que se hubiera ido a morir a algún lugar que nadie supiera era la más acertada. Así, como todo el barrio, me olvidé de Cesar.

El sábado a la noche fuimos a cenar con mis amigas a un bar en Plaza Armenia. La zona se puso como extremadamente llena de bares, gente y boliches, hacía mucho que no iba por ahí. Ellas llegaron como media hora antes que yo, y consiguieron una mesa en la terraza de un bar. El lugar estaba lleno de gente y el calor de la noche de verano en Buenos Aires hacía a la terraza el lugar perfecto para estar.
Cuando llegué mientras subía las escaleras para llegar a la terraza me crucé con uno de los mozos, le vi cara conocida, pero todos sabemos que yo soy un desastre para esas cosas, y no reconozco a nadie. Así que seguí subiendo. Al llegar a la mesa mis amigas me pusieron al tanto de una situación rarisima. El mozo no se acuerda de nada, le habían pedido las cosas para tomar y él había vuelto con otra cosa nada que ver, le habían vuelto a pedir y a la media hora volvió con la mitad de las cosas. Estaban poniéndose de mal humor. Pero el chico que nos atendía era tan simpático que decidimos darle otra oportunidad, además nada nos apuraba para irnos de ahí.
Pasamos aproximadamente 5 horas en el lugar y todo para comer unas hamburguesas que vinieron muy a destiempo unas de otras y con lo que al mozo se le ocurrió que tenían que venir, porque por supuesto del pedido no se acordaba nada.
En el transcurso de ese tiempo supimos todo del mozo, su nombre era Cesar, en ese momento me dí cuenta de donde me sonaba, los ojos de este Cesar y el que había conocido cuando tenía 6 años eran exactamente iguales, no podía ser otro que él. Pero tenía el problema que tienen todas las personas que viajan en el tiempo, la memoria. Cesar no se acordaba de nada de nada, su vida se resumía en ir a trabajar al bar e intentaba estudiar alguna carrera que nunca se acordaba bien cual era. Un médico le había recomendado para su problema de memoria que tenía que conseguir ocupar su tiempo tratando de acordarse cosas, porque sino su memoria se relajaría por completo y ya le sería imposible usarla.
Fue por eso que Cesar consiguió el trabajo en el bar, tratar de acordarse de cosas a corto plazo le resultaba difícil. Pero no le fue difícil conseguir el trabajo, era educado, buena presencia y sobre todo muy simpático. Todos decía que ese chico no parecía de la edad que tenía.
Antes de irnos le aconsejamos a Cesar que escribiera los pedidos, así no perdería clientes el bar. Fue en ese momento en que nos confesó que sus problemas de memoria se estaban agravando cada vez más. Y que ya no se acordaba cómo escribir.
No se que raras vueltas de la vida me pusieron el mismo bar que a Cesar, lo que si sé es que gracias a ese encuentro volví a creer en todas aquellas cosas que creía cuando tenía 6 años.

jueves, marzo 05, 2009

Tatuada llevo la marca de tus aguijones.

En las semanas nubladas y lluviosas, cuando la humedad ronda el 100%, las cicatrices de la piel se despiertan, pasan a saludarme, me recuerdan las veces que me corte con la trincheta, el golpe que me pegué en la rodilla, la dobladura de más que tuvo mi tobillo el mes pasado.
También salen como llamadas por la humedad las otras cicatrices, las que no se ven, que no son físicas, las que se guardan por ahí en algún lado raro, adentro. A esas les encantan los días grises para hacerme acordar que a pesar de estar cerradas todavía están ahí, me traen algún que otro recuerdo, alguna que otra canción.
Y ni bien asoma el sol por entre las nubes, se vuelven a dormir, van a descansar para volver la próxima lluvia.

lunes, marzo 02, 2009

Algunos errores son deliciosos

Se asomaba en el horizonte una luna naranja, enorme, de esas que se ven en el campo, en noches oscuras las que, sólo después de que la luna aparece, se iluminan.
Las estrellas también hacian lo suyo, estaban donde tenían que estar, gotitas brillantes en el cielo negro e infinito.
Se escondió todo atrás de una cortina que se cerró de repente, y caí en que al fin llegaba.
Una luna más se sumaba a las tantas vistas y el mismo sol anunciaba la vuelta.

Resulta que: estoy viejo para crecer.
Como un caballo de ajedrez pifiado.
Salto entre las sombras.
Vuelvo a ningún lado.

miércoles, octubre 29, 2008

Será por todo, pero no por nada...

Desde que vivo sola hay una nueva costumbre, cada año se consigue un almanaque, uno con números grandes, con una hoja por mes. Cada diciembre antes de que termine el año muere el viejo almanaque en el basurero y un enero nuevo brilla, por anticipado, por estrenarse.
De todos los meses siempre noviembre es el que más miedo me da. Con su nombre largo y sus 30 días interminables, ni un feriado en sus 4 semanas, con las frases que le vienen pegadas: "último esfuerzo, ya termina" si, pero falta la peor parte.
El resto del año siempre pienso que se puede estar peor, se puede estar como en noviembre.
A pesar de todo, este noviembre tiene otro olor, no el de todos los años, tiene olor mas primaveral, tiene olor a final, tiene olor a último noviembre. Será?

El título tiene derecho de autor... a ver si se hace presente en los comentarios.

sábado, octubre 18, 2008

No sé hacia donde van mis pasos

Que rara y vacía, desierta y perdida está la avenida hoy...


Lejos, la mejor terapia del mundo es perderse caminando por Buenos Aires.

martes, septiembre 30, 2008

Vasos y besos

Los vasos tienen una extraña propiedad, cada un determinado tiempo, que viene a depender del tipo de vaso y cual sea el detonante del primer rompimiento, se rompen.
Pueden durar muchos años, recuerdo cuando compré los vasos de los cuales me despedí casi por completo hace unos días, eran super vasos, se caían y no se rompían, increíbles. Pero como todo ciclo de vasos llega a su fin, y cuando se rompió el primero supe internamente que lo inevitable estaba por llegar.
El primer vaso que se rompe marca el punto exacto de partida a la caída total de población de vasos. En menos de dos meses me quedé con un sólo vaso. Ese se sumó a todos los otros que sobrevivieron a su especie. Así que con como 4 vasos distintos, fui a comprar una nueva tanda, 6 vasos nuevos, divinos, que no me entran en la alacena, pero que me encantan.
Cuanto duraran éstos? Considerando que los otros no me gustaban tanto, que tuvieron golpes más duros que los que sí me gustaban, y que a pesar de eso duraron más que aquellos que si cuidaba, a estos nuevos vasos les doy una expectativa de vida de... digamos 8 meses.

viernes, septiembre 26, 2008

Give it time and you'll be fine

"El recuerdo odia el vacío e inventa con irresponsabilidad"

Parece que no, pero en algo tan complejo como los recuerdos juega toda nuestra personalidad, lo que sabemos, lo que no, lo consciente, lo inconsciente y un millón de etcéteras mas que no vienen al caso.
La cuestión principal en este asunto es que cuando uno recuerda en realidad lo que esta trayendo es alguna cosa vivida de la que se acuerda poco o casi nada y la empieza a llenar con cosas que si sabe. En realidad adornamos todos nuestros recuerdos con detalles nuevos todo el tiempo. Por supuesto sin darnos cuenta, para nosotros el recuerdo vuelve intacto pero en realidad vuelve lleno de adornitos que no le llegan ni a los tobillos.
Y en todo esto hay algo más. Recordar viene a producirnos placer, por lo cual aquel recuerdo que viene seguido a visitarnos al mundo consciente cada vez está más deformado, porque cada vez que lo recordamos lo cambiamos.

Al próximo recuerdo que aparezca lo voy a mirar con desconfianza.

viernes, septiembre 19, 2008

Cosas que te pasan si estás vivo


Tarde o temprano te hacés adicto a Liniers.

sábado, agosto 30, 2008

Estoy perdida sin mi estupidez

No entendía cómo había llegado a China, y era China por la muralla y todas esas cosas características que tiene China. Ni si quiera quería estar ahí.
Hablaba en mandarín con los locales, sabía donde quedaban los lugares. Al principio pensaba que era yo, pero con el transcurso de los hechos me fui dando cuenta que esa persona era otra persona, que yo estaba ahí sin estar.
Y por supuesto sonó el despertador, hice el mismo contrato con el diablo de todas las mañanas, te cambio mi alma por 5 minutos más de China. Pero nada, el reloj seguía contando minutos y le hice caso a la alarma. Llevé mi cuerpo en contra de su voluntad hasta el baño y con agua fría le advertí que era hora de despertarse, pero cada día le hace menos caso al agua, ya no se despabila con nada, así que llevo mi cara de dormida al subte sabiendo que me olvido cosas importantes, pero es tarde y hay que caminar.
El subte recibe al alma dormida confundiéndola con el resto de sombras. En esa media hora nadie reconoce a nadie, nadie y todos estamos en un mismo lugar atrapados, agotados. Un aire recuerda que hay mundo afuera.
Subo escaleras, vuelvo al mundo, sol, luz, aire. Y la muralla China... Salgo del subte y me encuentro con un grupo de Chinos, me recomiendan lugares para visitar, el clima se vuelve tenso, no quiero estar ahí.
Y por supuesto vuelve a sonar el despertador, esta vez me aseguro de estar despierta, toco el despertador, prendo la luz, abro bien los ojos y me miro al espejo... atrás mio como si mirara una foto, la muralla, me doy vuelta y sólo veo la cama, pero en la cama estoy yo, durmiendo.
Entonces intento desesperadamente despertarme a mi misma, quiero gritar, quiero samarrearme y nada.
Y vuelve a sonar el despertador, despierto, esta vez despierto atino a prender la luz, pero estaba prendida, miro el reloj, sigue siendo la misma hora, siempre la misma hora, hora de levantarme, por favor 5 minutos más...
Y vuelve a sonar el despertador.... creo que todavía estoy soñando.

viernes, agosto 29, 2008

Vos me estás mirando y yo voy a caer




Memorial a los Desaparecidos
Montevideo
Uruguay

miércoles, julio 23, 2008

You say I only hear what I want to

En el subte pasan cosas raras, es el submundo, el mismísimo espejo de un hormiguero con hormigas que se mueven en vagones cerrados y con olor a subte. Prefiero el bondi pero el subte es más rápido y yo siempre duermo 5 minutos de más.
Las puertas se abren y entra un grupo apretujado de personas al vagón, a la siguiente estación se bajan las dos personas que estaban simétricamente sentadas en los asientos de las puntas (esos que están reservados para embarazadas y discapacitados). Yo me siento en uno y una señora con rulos en el de enfrente, veo que hacemos el mismo movimiento con la mano sacando algo del bolsillo antes de sentarnos, yo el mp3 y ella un rosario blanco. Nos miramos por un segundo, yo mp3 en mano, ella cuentas blancas en la suya, yo movía la boca, seguía la canción que estaba escuchando, ella movía la suya al ritmo del padre nuestro, yo pensaba que le habrá pasado a esta mujer para que vaya rezando en el subte?, qué pensaría ella de mi?
Mismo lugar, mismos gestos, simétricamente opuestos (?), con significados tan distintos. Y yo creyéndome atea.


martes, julio 01, 2008

Que es lo que ha pasado con tu corazón?

Pensando en que este podría llegar a ser uno de los últimos parciales en tu vida, caminás con la mente en blanco al 160 que tantas veces te vio subir, bajar, subir. Y llegas de nuevo al rectángulo donde hace tiempo crecés, rendís y alguien te alegra el día con la noticia de que gratis en el planetario a las 18.00 tocan los Cadillacs.
Salís del rectángulo por el mismo camino que todos los días, pero sintiendo diferente, 160 como todos los días, pero esta vez bajás antes. Y esperás, y esperás, y te encontrás con gente que hace mucho no ves. Y esperás y la gente se empieza a juntar, y las nubes llenan el cielo, el frío se hace sentir, la noche empieza a aparecer, el planetario prende sus estrellas, en el escenario se apagan las luces y cae el telón. Saltás, saltás, saltás. Las luces se vuelven a prender, la gente se descomprime, las calles se llenan de bocinas y gente que camina.
Y caminando volvés y pensás que lo que escuchaste y viviste fue espectacular, entonces te dan ganas de contárselo al resto y te ponés a escribir de la vez que fuiste a ver a los Cadillacs tocar gratis en el planetario.

sábado, junio 28, 2008

Ojcuro


Me siento altamente imposibilitada para explicar sensaciones, así que no se como va a salir esto, la cosa es que ayer a la noche por fin conseguimos entradas, después de meses, para ir a ver "La isla desierta" en el Konex. No es una obra de teatro mas, es una presentación de actores ciegos. Igual creo que no todos son ciegos, pero la mayoría.
Llegamos entre la niebla de la noche y con muchas expectativas al Konex, debo adelantar que nuestras expectativas fueron ampliamente superadas. Formamos una fila y entramos de a 10, uno agarrando los hombros del otro, a un lugar 100% oscuro, no se veía NADA, ni una lucecita a lo lejos, nada de nada. Uno se desespera, la gente se ríe nerviosa, yo intentaba seguir hablando con la gente que tenía al lado. No ver combinado con no saber como es el lugar en donde uno está viene a ser una mezcla fatalmente desorientativa para nuestros sentidos, abrir y cerrar los ojos mil veces por minuto es la primer reacción, después escuchar muchas voces, risas nerviosas, la gente habla mas alto. Y uno se siente en completa soledad, como si estuviera en un lugar inmenso completamente solo y perdido.
Pero las sensaciones de angustia por no poder ver van desapareciendo de a poco, a medida que empieza la obra. Excelente adaptación, no paramos de reírnos, a uno le daban ganas de contestarle a los actores, alguien sacó como conclusión que al no ver ni oír a la otra gente que estaba en la sala, era como que no existían y se siente como que los actores le hablaran a uno.
La imaginación toma el protagonismo de la obra y cada uno se imagina lo que quiere en la cabeza, desde cómo era el lugar en que estábamos sentados hasta cómo eran los personajes, todo eso ayudado por supuesto con la exaltación de todos esos otros sentidos que tenemos, esos que quedan relegados cuando podemos ver.
Al final prenden las luces y vemos cómo era lo que nuestra imaginación inventó tan distinto, salimos exaltadísimos, felices, riéndonos, sorprendidos... estuvo increíble.
Después del teatro unas cervezas, empanadas y buen rock en frente del abasto.
Lo recomiendo totalmente, aunque mañana es la última función pero parece que en noviembre vuelven.

jueves, junio 12, 2008

Mágica hermosura

Cuando lo conocí lo miraba de lejos, le tenía admiración, con todo su monumentalismo y sus callecitas angostas, lo admiraba, lo deseaba. Empecé a conocerlo mejor hace un par de años, cuando lo tuve cerca, a pocas cuadras, a un bondi de distancia, a sólo unas paradas del subte. Ahí nos gustamos, va en realidad para mi ir a su lugar era espacio de recreación, pasaba de vez en cuando, lo miraba con ojos de "me gustás y lo sabés", lo recorría lento, no me quería perder ni uno sólo de sus detalles.
Y fue hace casi un mes ya que empezamos a convivir, y dicen que las convivencias son difíciles no? Al principio todo era bueno, lindo, las caras de la gente en los transportes públicos no coincidía con la mía. Ahora nos vemos todos los días, todos los días lo recorro en subte, bondi, taxi, tren, todos los días me espera, en el mismo lugar y en el instante justo en que amanece me ve el sol salir del agujero infernal del subte en la misma esquina, siempre. La convivencia vino acompañada de la rutina. Y alguien me había dicho que él era caprichoso, que se manejaba como quería, impredecible, y eso era lo que me gustaba de él, que cada vez que lo veía estaba distinto, dinámico.
Hoy viví su primer desplante, su primer capricho de lugar enajenado. El subte se paró en el medio y tuve que bajar a averiguar qué colectivo me acercaba desde donde estaba hasta mi trabajo, todo esto con el obelisco de testigo, mirando como esos viejos amigos que nos recuerdan que ya nos lo habían avisado. Por supuesto llegué tarde, subí las escaleras del viejo edificio (el ascensor está roto por tiempo indeterminado) y al salir del trabajo me vengo a cruzar con dos manifestaciones, una cortando Av. de Mayo y otra cortando Diagonal Norte.
Microcentro, te quiero, y por los tiempos y recuerdos buenos que tengo en vos esta te la perdono, pero que no se te haga costumbre, y que mi rutina no rompa esa magia tuya que me encanta. Probamos una convivencia pacífica? Se podrá?

domingo, junio 01, 2008

Qué gusto tiene la sal?

Amanece un domingo frío en Capital, la ciudad está quieta. El subte tarda, la caras que están esperándolo son muy distintas a las de la semana. Combinación a Constitución. Frío e informes. Alguien dijo que el 28 nos deja. Salimos al aire, el sol se hace notar, algo para comer en el camino y Usted nos deja en La Salada?, Si pero la parada es en la otra cuadra a la vuelta. Corrida y tour por la vera del Riachuelo. El trabajo de campo/paseo del domingo empezaba a tomar forma. Puente La Noria. Nos bajamos acá? Ustedes no iban a la Salada? Las dejamos adentro. Tienen que cruzar el puente para entrar. Si, gracias. Cola más larga que para entrar a Boca/River. Puentecito que cruza aguas grises y montículos de basura. Entramos, parece. Derecha o izquierda? No se, que nos lleve la gente. Mares de gente, infinitos puestos, pasillos chiquitos, oscuros. Derecha, Dónde queda Urkupiña? Seguí por esta y doblá a la izquierda, es el galpón grande. Papas fritas, empanadas fritas, tortillas fritas, grandes ollas con aceite, hamburguesas, todo genera un humo que envuelve a la gente. Gente que carga bolsas, carga carros, empuja, se desespera por comprar, por pasar, por comprar, por pasar. Caminamos un poco y seguimos caminando. Preguntamos en la administración de Ocean cómo hacer para poner un puesto y vender nuestras artesanías. Sacamos conclusiones, descubrimos las ex piletas debajo de los techos nuevos y abajo de miles de pies que pasan rápido, se pisan, se empujan. Llegamos al final? Esto tenía un límite, como todo. Se hace tarde y no queremos que el sol se ponga antes de que volvamos a cruzar el punte. Emprendemos la vuelta, nos desorientamos un poco, dónde era el puente? Lo encontramos, cruzamos mirando a los que cruzan por el punte de las vías en donde hay agujeros por los que tranquilamente podrían caer a las aguas grises con cáscaras de mandarina. Compramos bananas y mientras hacemos la cola para el 28 el frío empieza a hacerse notar, el sol se quiere ir a dormir temprano. Constitución de noche, subte y volver.

martes, mayo 27, 2008

La bomba de tiempo

En todo el día paseé por el 39, 45, 160, 68, 64 atravesé la ciudad. Todos me llevaron a mi destino. Entre los muchos caminos que el destino y géminis tenían preparados para mi, caí en "La bomba de tiempo" en el Konex, percusión, una fiesta en donde el inglés era casi el idioma oficial en este galpón en el medio de once, con gente haciendo lo que le gusta y otra tanta disfrutando lo que a la gente le gusta hacer. Retumbaba el piso de tal manera que lo hacía a uno moverse. Cerveza, empanadas, amigos y buenos tambores para el cierre de un complicado lunes.
Iba a subir un video pero el audio era malisimo y esta porquería tardaba mil. Asi que o imaginación o Sarmiento 3131 el próximo lunes a las 20.00 hs

sábado, mayo 24, 2008

La vida es más compleja de lo que parece

... el tiempo dirá si al final nos valió lo dolido...
...cuanto te quise, quizás, seguirás sin saberlo...

Ella, caminaba con las zapatillas rotas, le molestaba, pero tenía ganas de caminar, escuchaba música, el sol le molestaba, pero tenía ganas de caminar, estaba lejos, pero caminaba, porque tenía ganas. Pasó por la puerta de una librería chiquita 2 x 2 literalmente, le agarraba de vez en cuando un inexplicable deseo de regalarle a todo con el que hablaba un libro, entró y lo vio, el libro perfecto para regalar. Lo compró sin pensarlo, lo metió en la mochila y siguió su largo camino, caminando, porque tenía ganas de caminar. Llegó cansada, le dolía la planta de los pies, pero contenta porque estaba satisfecha de haber hecho lo que tenía ganas... caminar.
Abrió el libro para dedicarlo y no sabía bien qué poner, leyó la primer página para inspirarse, y no puedo parar, lo terminó de leer, era por lo menos la décima vez que lo leía y la décima lágrima que se le caía al leerlo.
Cuando terminó volvió a la primer hoja en blanco, lapicera en mano lo dedicó, dos minutos después no estaba tan segura de habérselo dedicado a la persona correcta. Cerró el libro, se secó otra lágrima y lo guardó de nuevo en la mochila.
Volvió a salir y volvió a tener ganas de caminar.

"... me pregunto... dijo... si las estrellas están encendidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día."

jueves, mayo 22, 2008

No preguntes por mi

Acá todos bailan solos
Todos salen ausentes



La graduación de la cabeza como detector del estado de ánimo de una persona al caminar.

Tengo como tres estados muy definidos, me doy cuenta del todo cuando empiezo a caminar, si el grado de inclinación de la cabeza no cambia a las 5 cuadras muy probablemente sea porque estoy dentro del estado de ánimo que ésta indica... claros ejemplos para ilustrar:

1er estado: Estado de relajación/felicidad/tranquilidad - Se observa una leve inclinación de la cabeza hacia arriba, se ven cornisas, balcones altos, estrellas, luna, todo lo que ande por allá arriba, en la esquina de Sta Fe y Coronel Diaz siempre la casa de Charly. Este estado va acompañado con un leve cantito dependiendo la canción que se esté escuchando en el momento.

2do estado: Estado de concentración/preocupación/apuro - Cabeza centrada, mirada al frente, no se ve nada alrededor, solo se escucha lo que se piensa y se camina rapidito, en este estado es cuando se producen la mayor cantidad de tropezones.

3er estado: Estado de depresión/tristeza/cansancio - Primer subgrupo dentro de este estado, inclinación de la cabeza hacia el piso, pero no se ven los pies, se ve una larga perspectiva del piso, baldosas, cosas grises y sucias, interesantes. El segundo subgrupo, la inclinación de la cabeza totalmente hacia abajo y lo único que vemos son nuestros pies, casi como si fueramos hablando con ellos, lentos, pensando. Es bueno recalcar que cuando uno se encuentra en este estado inclinar la cabeza hacia arriba es casi imposible, el sol molesta, el cielo esta nublado y no se ven las estrellas, las cornisas están feas, Charly no abrió las ventanas. Y el leve cantito es impensado.


Hoy me aprendí de memoria las manchas que tienen mis zapatillas. Llegué a casa y las metí en el lavarropas.

martes, mayo 13, 2008

Chile



Pido silencio

Ahora me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.

Yo voy a cerrar los ojos

Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raices preferidas.

Una es el amor sin fin.

Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.

Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.

En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.

La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.

Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.

Ahora si quieren se vayan.

He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra:
mi corazón fue interminable.

Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.

Sucede que soy y que sigo.

No será, pues, sino que adentro
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.

Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.

Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.

Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.

Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.

Pablo Neruda

miércoles, abril 30, 2008

Un instante antes

Me hiciste señales que debí entender
como aquel gesto nuevo de arreglarte el pelo.
Miraste como quien mira llover
un instante antes de levantar vuelo.
Volviste a tu cauce de estrella fugaz
con tu punto de fuga en el cielo.
Creo que ya estabas flotando quizás
un instante antes de levantar vuelo.

Ya te mojabas en otro deshielo
un instante antes de levantar vuelo.

Ni todas las lineas del ecuador
ni el temor y sus muchos anzuelos.
Todo argumento perdía valor
un instante antes de levantar vuelo.
El río cambia, y cambia la sed
lo habías leído en tu anhelo.
Estaba ya escrito mucho antes de
el instante antes de levantar vuelo.

Ya me mirabas desde otro cielo
un instante antes de levantar vuelo.

jueves, abril 24, 2008

Y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar.


Bueno tampoco por llorar, pero hacía mucho que no pasaba conscientemente por la "plaza política" como la definió alguien en la facultad. Había un grupo de veteranos de Malvinas, y algunos de gente sacando fotos. Dí la vuelta al obelisco ese que hay en el medio (o mas o menos en el medio) de la plaza, me paré exactamente en frente de la casa rosada, las vallas están cada vez mas cerca de la mitad de la plaza... cada vez mas lejos de las paredes rosas. Seguí dando la vuelta, me paré exactamente en el lado opuesto, con el obelisco en la espalda mirando al cabildo... cabildo, Av. de Mayo, a la derecha Diagonal Norte, a la izquierda Diagonal Sur. El sol bajaba justamente en el eje de Av. de mayo. Las palomas ocupaban la plaza, eran miles. La primera vez que vine a Bs. As. tenía 9 años, vine en tren, me llevaron a la plaza y le dí de comer a las palomas, habíamos entrado a la catedral y al cabildo y después de todo el recorrido me saqué una foto con los granaderos en la puerta de casa rosada, en la puerta... y hoy las vallas llegan hasta la mitad de la plaza y el obelisco esta grafiteado, la catedral está grafiteada y las palomas siguen siendo las dueñas de la plaza.

Subí al subte un tanto pensativa y me senté. De a poco se fue llenando el vagón de gente, quedé aprisionada entre diarios La Razón y un libro que se titulaba "Pensamientos positivos". Bajé y mientras subía las escaleras para salir de ese submundo me sentí una hormiga más en este hormiguero. Ahí si me dio por llorar, pero salí, vi el sol, sentí el viento fresco en la cara y dejé de sentirme hormiga.

miércoles, abril 09, 2008

Hasta estallar


Qué pasaría si toda la gente que piensa en algún momento que está próxima a estallar realmente lo hiciera?


Veríamos gente estallando por las calles, en el colectivo, en el subte. La gente se tomaría menos a pecho sus trabajos, sus responsabilidad, por miedo a estallar por ahí. Los más recatados dejarían esta ciudad tan grande para ir a lugares donde la tranquilidad les diera la seguridad de no estallar porque un quiosquero no les quiso dar monedas para viajar en colectivo. Si o si viviríamos con la culpa de haber hecho estallar a alguien en frente de nuestras narices por haberle dado una mala noticia, por haberlo hecho enojar, entonces una de las preguntas frecuentes al conocernos sería: y vos a cuantos estallaste? Hablaríamos muy tranquilos con nuestros seres queridos, cuidando que no estallen por nuestra culpa. Habría tal vez gente dedicada a estallar gente, algo así como asesinos a sueldo, saldría algún clasificado en el diario: Estallo a quien usted mas bronca le tenga, tarifas económicas. La población mundial decrecería abismalmente. Todos en algún momento estuvimos a punto de estallar.

martes, abril 08, 2008

Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer

Un día más...

Hay ciertos sentimientos, estados, en los que se siente uno metido en una gran neblina, creo que hasta que cambia el clima debido a una tormenta existencial y todo vuelve a la "normalidad". En esos estados de nebulosas sensaciones, son en los que espero verte, caminando simple, por la calle. Yendo a ningún lugar, como yo, y poder hablar de nada, como siempre, como nunca.
Si el tema fuera menos complicado y no dependiera de una casualidad de la vida el poder hacerte aparecer (y desaparecer) en la próxima esquina que quiera... estoy segura que entonces esperaría a otra persona que casualmente aparezca cruzando la calle.

Lo que me devuelve a mi vieja pregunta.

Y quiero una respuesta.

domingo, marzo 09, 2008

Respiro hondo y tomo el vino

De vez en cuando por el ventiluz de la cocina se cuela una guitarra, las noches de calor el sonido entra por la ventana de la pieza. Parece ser que tengo vecinos nuevos, y algún que otro domingo me despierta la música en la ventana. Hoy, noche de sábado, mientras me hacía un té para no terminar de dormirme mientras leo sobre los romanos y su arquitectura escuché la guitarra. Entonces, con té, romanos y resaltador me mudé a la pieza, donde se escucha nítido, como si estuviera al lado del que toca. Supongo que están cerca, uno o dos pisos para abajo. Mientras escucho temas que me gustan mucho, siento que posiblemente esto es lo mas parecido a una serenata y mi sábado a la noche estudiando historia se transforma de repente en una noche interesante.
Shhhhhh... que no me dejan escuchar.

viernes, febrero 22, 2008

Sobre el mate y otras yerbas

Hubo algún momento en mi vida, cuando tenía 13 o 14 años, en el cual era bastante más introvertida que ahora, aprovechaba los momentos en que estaba sola en casa para ir al patio con el walkman y tirarme a escuchar música acompañada de mi perra a la que solía contarle todo mi. En ese momento creía tener problemas que eran de gran importancia, entonces pensaba mucho, mucho. Tenía un par de amigas que no ayudaban y a mis viejos les preocupaba mi forma de vestirme y que me la pasaba escribiendo en un cuaderno en vez de hablando.
Fue una de esas tardes de pensamientos interminables y desencontrados que sentí unas ganas terribles de tomar mate. Fui directo a la cocina, puse la pava al fuego y me senté en la mesada, en el lugar en donde todavía hoy me siento, esperando que el agua esté lista para el mate. Cuando supuse que el agua estaba lista, apagué el fuego, busqué el mate, y lo preparé como tantas veces había visto hacerlo.
Supongo que debía estar demasiado frío o demasiado caliente, no me importó en ese momento, mis primeros mates sola, de alguna forma me sentí grande. Con el primer sorbo tragué un montón de cosas, crecí adentro de alguna extraña manera. Y a partir de esa tarde todas las consecutivas se llenaron de mates que me ayudaron a decidir cosas importantes en mi vida de aquel entonces. Todavía hoy tomar mates sola tiene como una sensación linda de compartir conmigo misma.
Además después de ese día vinieron, en consecuencia, los mates compartidos, esos que todavía hoy siguen, los mates de B. que vienen llenos de risas y algunas lágrimas, los de M. que tienen gusto a análisis profundos, los de S. empiezan hablando de hoy y siempre terminan pensando en que el mundo se está yendo al carajo por la falta de educación, los mates de C. siempre tienen un gustito agradable a futuro, los de A. hablan de viajes, de mochilas cargadas y mas viajes, los de Ch. fueron cambiados por coca, pero siempre recuerdan la pava silbadora que tenía en los mates bahienses, los que tienen gusto mas nuevo son los de J. que hablan de libros, viajes y muchos amores y desamores.
Creo que mucho tiempo de mi adolescencia lo pasé sentada en la mesada, al lado de la cocina, esperando que esté lista el agua. Y hoy siempre que vuelvo me siento en el mismo lugar, ya inconscientemente, prendo la hornalla y comparto los mates con mis viejos. No me vengan con eso de la pava eléctrica, no tiene el mismo gusto.

Cada vez que conozco a alguien que no toma mate pienso: "pobre", es una sensación de que le falta aprender algo, ese sentimiento raro que solo se aprende compartiendo un mate, es como una persona que nunca anduvo en bicicleta o nunca viajó en colectivo o en subte. Acto seguido pienso que si en cima de no tomar mate no toma cerveza, es un caso completamente perdido.

viernes, enero 11, 2008

Al norte partí

Verteros de labios quebrados
Zampoñas y quenas sonando
Antiguo respiro en la boca
Besos, besos de mi raza
Perdido en la noche de silencio
La tarde que se hace distancia
Misterios que el tiempo descifra
Ése, ése es su respiro.

Siento quenas que en el viento huyen
Trayendo amores y silencios de las peñas
Que encierran el sol en su corazón.
Entre airampos de luna
Samponias que en el viento huyen
En viaje buscando el cielo un cóndor va
Como mi ser resucitará buscando la luz.

Siento quenas que en el viento huyen
Trayendo amores y silencios de las peñas
Que encierran el sol en su corazón.

domingo, noviembre 25, 2007

Oyendo el tiempo caer

Rodeando el cementerio, pasando por parques enjaulados, y la iglesia que no es iglesia. Dejando en cada paso algún recuerdo, reencontrandome con viejas sensaciones. Disfrutando el silencio del día, el aire puro y un par de cuadras desconocidas. Mirando lugares que solía odiar, a los que había prometido no volver, teniendo una charla interesante conmigo misma. Buscando de nuevo el sentido de esto.
Un domingo, tu perfume perdido entre la gente y las mismas canciones.

sábado, noviembre 17, 2007

Mi semilla


Estoy criando un girasol en cautiverio.
Esto me causa una contradicción moral, hacer crecer una planta como esas que debería crecer en algún campo, rodeado de otros millones de girasoles como él, siendo apreciado por las personas que pasan por la ruta, algunos hasta paran el auto para sacarse alguna foto en un atardecer perfecto con el paisaje perfecto de los girasoles de fondo.
En cambio mi pobre girasol está plantado en una macetita muy pequeña, dando a los escapes de los autos que pasan por Billinghurst, expuesto a bocinas, frenos de bondis, sirenas de ambulancias, etc. Y como si fuera poco al lado de un gomero que le hace sombra la mitad del día. Sé que él no conoce otra cosa, pero cuando crezca me va a venir a echar en cara y con mucha razón que los saqué del vivero hecho una semilla con el sólo propósito de arruinarle la existencia, lo hubiera dejado ahí y habría terminado en algún campo con una vaca de amiga.

jueves, noviembre 15, 2007

Je m'appelle Julieta

Me pregunto, más seguido de lo que quisiera, si esto que me pasa es consecuencia de la edad.
Será consecuencia de esas horas que me pasaron por arriba las preguntas existenciales que surgen ahora, de si fue la mejor forma de aprovecharlas, que ellas pasaran tan tranquilamente por arriba mío, sin darles un poco de batalla, sin pedirles explicaciones, dejándolas ser. Se que hubiera sido difícil frenarlas, se mueven sin pedir permiso.
Y adentro del túnel estoy, caminando en mi túnel, que se acerca a otros pero no se cruza. Todavía está oscuro, lleno de esas horas muertas que intentan escaparse, y pasan los días, viendo crecer una planta, viendo crecer una panza, escuchando un tachero y sus historias, sorprendiéndome por ver caer la lluvia, desde el balcón, pero tan lejos.
En un estado de somnolencia constante y horas de sueño y de vigilia irrecuperables, con más ganas de irse que de quedarse, con más ganas de dormir que de estar despierta, cada vez con más ganas que todo termine y que por favor no vuelva a empezar.
Y mirando un poco mas allá ya paso la mitad del mes y siempre hay unos mates esperando, una comida con amigas, hablar de lo de siempre, de lo que viene y de lo que se va. No hagamos balances, este año no vale la pena. Borremoslo de todo y de todos, hagamos las paces con el tiempo, que nos tenga un poco de paciencia y nos deje vivir las cosas que queramos antes de llevarnos definitivamente a lo que nunca será eterno, a lo que nos espera de este lado, y está tan próximo y a la vez tan lejano.

Las incoherencias de lo escrito son totalmente coherentes con las de mi cerebro.

jueves, noviembre 01, 2007

Dulce Noviembre

No queda más que viento.


Volviste noviembre, maldito mes.

martes, octubre 30, 2007

Y quedara yo atrapada aquí

En caso de emergencia rompa el vidrio con el martillo

Siempre que viajo en bondi y le presto atención al martillo rojo me dan ganas de romper el vidrio, pero no usando el martillo, y no son ganas normales, son unas ganas incontenibles, ganas desmesuradas de romper el vidrio, más cuando el bondi está lleno de gente y hasta me dan ganas que choque para poder romperlo con alguna buena excusa.
A veces pienso que atrás del vidrio hay otra cosa, algo distinto, como si el vidrio fuera un televisor y lo que está pasando ahí afuera no tuviera nada que ver con la realidad. Más ganas de romperlo.
Cuando bajo del bondi y me doy cuenta que estoy adentro de todo eso que pasa por la ventana siempre pienso que lo tendría que haber roto sin dudarlo.

martes, octubre 09, 2007

Creo que olvidé mi sombra en un subterraneo.

Me tenía completamente cansada, no la podía separar de mí. Se estiraba cuando le daba la luz de una manera que me ponía totalmente irritable, además no ayudaba para nada, siempre ahí, como conmigo pero distante, me aburría, me ponía de mal humor.
A mucha gente le dije que la había olvidado, pero para ser sincera la acción fue muy premeditada. Lo venía pensando desde hacía mucho, lo pensaba en los momentos en que ella no se hacía presente. A oscuras en la cama, pensaba como dejarla en algún lugar, separarla de mi, que ella haga su vida y yo la mía, que me dejara tranquila.
Así que esa tarde ya lo tenía todo planeado. El sol la hacía parecer mucho más de lo que era, la delimitaba casi perfecta, yo la miraba de reojo, sospechaba que ella también estaba cansada de mi y de mis ganas de deshacerme de ella, así que en definitiva nos estaba haciendo un favor a las dos.
Bajé la escalera del subte, la vi tomando formas de escalones, deslizándose como quien no quiere la cosa, achicándose un poco sin la luz del sol y volviendo a hacerse grande cuando los fluorescentes de aquel oscuro agujero la devolvieron a mi vista. Compré 2 viajes y pasé el caballete mirándola con desconfianza, no quería que se me fuera antes, yo la quería dejar. Me subí al vagón apretada entre la gente. Y en silencio, me despedí.
El Subte frenó en la siguiente estación y yo esperé paciente, cuando las puertas estaban a punto de cerrarse salí, con el tiempo justo y calculado, se cerraron detrás de mi pie y ella quedó adentro del vagón.
Recuerdo una sensación rara, pero nada que no me causara satisfacción de haber hecho lo que quería. Ahora a veces, muy pocas para ser completamente sincera, la extraño. Pero me encanta andar sola sin ella. Trato de evitar el subte, tengo miedo que se haya quedado en aquel vagón esperando que vuelva. Sin embargo la imagino feliz en lo suyo también.

En definitiva no me importa, yo solo soy una sombra, si alguien la ve a ella, pregunten porqué me miraba con esos ojos de desolación cuando la dejé en el vagón.

martes, septiembre 25, 2007

En un lugar cualquiera.

Sentado en una vieja silla de madera repasaba su libro favorito, y entre frases de Borges viajaba a donde viajaba tantas veces, lugares inexplicables con sensaciones irreproducibles. Alguien espiaba por una puerta entreabierta por donde se escapaba el calor que irradiaba un calefactor chiquito. Por la ventana se veía el almendro, en realidad el almendro era el que tenía la mejor vista. Más allá en una cocina cálida, dormía un perro. El mismo perro que estaba en el viaje de él, el mismo perro que buscaba quien espiaba por la puerta, el mismo perro que dormía a la sombra del almendro, ese mismo perro que se soñaba durmiendo en la cocina.

jueves, septiembre 06, 2007

El bar de la calle Rodney

Hoy voy a sentarme en el bar, a viajar, perdiendo el tiempo, perdiendo el tiempo, yo voy a viajar

Desde hace algunos años que tengo, ya sea despierta o dormida, lo que se podría llamar un sueño recurrente. El mismo consiste (espero que a pesar de contarlo se haga realidad) en agarrar un auto y viajar, recorrer el país, sin tiempo, sin presiones, yendo a donde quiera ir, si tengo ganas de frío, viajar al sur, si tengo ganas de calor, andar por las rutas del norte, parar en cualquier lugar, dormir en hoteles de ruta, conocer las cataratas, la casa de tucumán y el bolsón todo en el mismo viaje, preguntarle a algún camionero qué ruta conviene agarrar, conocer historias de alguien de salta y de alguien del calafate, hacer amigos por ahí y tal vez querer volver y volver o tal vez no querer volver y quedar perdida por la ruta 40.

Ciudad de brujas y de asfalto, un puerto sin salida al mar... adoro descansar, entre la gente charlar o dibujar sentado en cualquier bar.

sábado, agosto 18, 2007

Será así mi ceguera

Por qué será que uno a veces anda por la calle con la estúpida ilusión de que por casualidad, destino, o lo que sea, se va a encontrar a la persona que quiere encontrar?

miércoles, agosto 15, 2007

Pensar en nada

Él abrió grande sus ojos marrones, me miró esperando que algo más saliera de mi boca.
Yo miré a fondo esos ojos que me hablaban, me esperaban, esperaban que dijera algo, sin embargo mi boca no se movió.
Y él me dijo de la mejor forma que pudo: Gracias a Dios no pienso como vos.
Yo me sentí un tanto ofendida, y supongo que él también porque me dejó hablando sola.

jueves, agosto 09, 2007

Sos tan ateo que ni siquiera crees en vos mismo

No creemos en los políticos, no importa de que partido o de que ideología sean, simplemente no les creemos, así que los votamos sin creer que las cosas vayan a cambiar. Entonces no esperamos nada, no creemos en que el país vaya a mejorar, ni que los que vienen vayan a ser distintos que los que están.
No creemos en ninguna religión, no nos convence ni la Biblia, ni la Torá, ni el Corham, ni si quiera los Umbanda o los Santos de los últimos días. Ni que nos venga a querer convencer de algo un evangelista o un mormón. Es muy simple no creemos.
Ya no creemos en lo que él nos dice, y en lo que ella dice, menos.
No creemos ni en los noticieros, ni en los diarios, ni en las revistas, tratamos de filtrar la información buscando algo en que creer.
No creemos en los clubes de fútbol, ni en ninguna asociación, todos se venden y se compran sin importar la camiseta.
Llegamos hasta el punto de no creer que en la caja de 3 patitos haya 222 fósforos (los conté, 229, 7 más ni siquiera me puedo quejar)

lunes, agosto 06, 2007

Permanent vacation

Era una de "esas" tardes en el laburo, adentro hacía calor y afuera el frío molestaba. El jefe ya me había advertido que a la próxima cagada me mandaría a hablar con la psicóloga. Así que ya lo esperaba. Me había equivocado en un par de cosas, distracciones, pero la psicóloga me diagnosticó stress laboral. Tómese 30 días de descanso en la cabaña de la empresa, me había dicho. La van a pasar a buscar el viernes a la tarde por su domicilio, ya puede retirarse, nos vemos cuando vuelva. Y acuérdese, nada que la conecte con la realidad, cuidese un poco.
El viernes acordado tocaron timbre puntualmente, antes de salir llamé por teléfono a mis papás para avisarles que estaría desconectada del mundo por 30 días y que no se molesten en buscarme porque ni siquiera yo sabía a donde estaba yendo. Dejaba en casa todo lo que me conectaba con el mundo, celular, computadora, etc.
El auto era negro con vidrios polarizados, muy cómodo, el chofer advirtió que el viaje sería largo, así que podía descansar si tenía ganas. Cerré los ojos y los volví a abrir en lo que yo llamaría el medio de la nada, nada alrededor y el auto se detuvo en una tranquera. Llegamos dijo el chofer y yo bajé con mi valija mínima (era la primera vez que no llevaba absolutamente nada a un viaje) Bajó el vidrio del auto y agregó: nos vemos en 30 días. Yo lo despedí con la mano y miré al rededor, nada. Sólo desolación.
Caminé como 3 km con la valijita en mano y apreciando el (no)paisaje hasta que llegué a una pequeña casita, solo contaba de un ambiente en el que se incluía cocina, dormitorio y baño. Me preocupé al principio, pero después me consolé pensando que sólo duraría 30 días y que al fin y al cabo necesitaba vacaciones.
Los primeros días fueron geniales, pasaba el tiempo caminando y observando todo lo que me rodeaba, que se podría resumir en pastos muy altos y cielo azul con alguna nube pasajera. Y a la noche no tenía nada en que preocuparme sólo cerraba los ojos y el nuevo día me despertaba. Pero los días pasaban y las horas se empezaron a hacer cada vez más largas, ya hablaba con la arañita que convivía conmigo en el rincón superior a mi cama. Y si alguna mosca se cruzaba me sentía acompañada. Me estaba arrepintiendo de no llevar la cuenta de los días, se me confundían y no sabía cuántos habían pasado ni cuántos estaban por venir. Y mis días giraban al rededor de pensar cuando volverían a buscarme, saqué cuentas inútiles, me dedicaba a mirar el sol y la luna día tras día a ver si descubría cuando pasaba de una vez el bendito mes. Lloré la primer noche de luna llena, la luna lo alumbraba todo y me agarró una profunda soledad, solo ella, la luna, sabía donde estaba. Ni siquiera yo misma lo sabía. Y si nunca volvían por mi?
A la segunda noche que hubo luna llena lloré todavía más, ya estaba segura que se habían olvidado de mi. Había pasado seguro un mes entre luna y luna. Así que decidí caminar, a algún lado debería llegar, en algún lugar encontraría la civilización (o la barbarie). Hice una mochila con el bolsito que había llevado el primer día y en él cargué botellas con agua. Tenía comida de sobra, así que también cargué eso...

... Ercoli?
Si, presente
4 (dijo mirándome fijo)
yo asentí con la cabeza
La chica que estaba al lado me preguntó en que estaba pensando, era la tercera vez que me nombraban. Yo le respondí que todavía me duraban las vacaciones.

lunes, julio 09, 2007

In Your Face!

Teorías de convivencia a las 3 de la mañana de una noche aburrida.

In your face... por Belu.

En orden cronológico el primer mail es el último y el último el primero, pero sin poner el último primero, no se entiende el último que es el primero.
La foto, es el derecho de autor de la teoría, cuando nos lavamos los dientes pensamos muchas más cosas de las que creemos.

From: Belu

To: Luz Alda Chivi Carola Marinita Cindy

Subject: RE: Te caisteeeee se ve que estabas con lag (mIRC a full)



Les explico mis queridas


Hace muchos dias que vengo pensando en que BIEN NOS HARIA A LA HUMANIDAD DECIRNOS TODO EN LA CARA! por eso juli hace incapie en el "in Your faaaaace"...que es un...TOMA TE LO DIJE


Por que? por el tema que se hace general.. onda tengo un macho y no se que pasa entre el y yo.. conoci a alfredo, chapamos...la pasamos genial.. el sabe de mi vida, yo no tanto de la suya, pero es brutal.. QUE SOMOS???? y ahi empezas con la novela de las 4. Que me quiere, que no, que tiene otras, que es un hijo de puta.. que plam que plum (para vos ju).. y yo le decia a ju anoche.. que sencillo seria si alfredo me dijera:


a) La verdad me re gustas, pero no somos nada todabia por que te estoy conociendo

b) la verdad que me encantan tus tetas y nada mas, asi que no te hagas ilusiones.

c) Me gustan las mujres en general y hasta los 30 no me pienso decirdir por ninguna, asi que no pienses que te voy a presentar a mis viejos.

d) Tengo unas ganas de tener novia asi que ni mierda chapar se mi novia ya ya ya ya


Hay muchas variantes pero el derecho de una es ::::: SABER::::::: que cuernos piensan en sus cabezas perversas..yo me uno a este desafio... Vos?????


From: Luz

To: Belu

Subject: Te caisteeeee se ve que estabas con lag (mIRC a full)


Bueno nena te desconectaste asi de repente y yo me voy a bañar, porque es tarde y quiero dormir algo, me re cabio tu teoria de IN YOUR FACE pero creo que habría que pulir ciertos puntos débiles que presenta, luego escribir un libro y esperar que todo el universo se sincere con sus pares, y asi vivir en paz y armonia, o no pero eso ya no será culpa de la teoría sino de alguno que no quiso tenerla en cuenta y cago el universo y todos los sistemas que en él habitan generando un nuevo big bang que llegara hasta los limites de otros universos mezclandose así los univeros paralelos y generando un caos universal en donde dos mismas vidas se cruzarían y tendrían que convivir en distintos planos del mismo universo.


bueno no se si fui clara, me voy a bañar.


TE KIEROOOOOOOOOOOOOOOOO nena


Luz


PD: juro solemnemente que estoy totalmente sobria y no fume ningun tipo de hierba y/o yerba que pudiera afectar mis facultades mentales y dejarme CASI tan loca como la del sexto, pero no tanto.

sábado, junio 30, 2007

Si 10 años después te vuelvo a encontrar...

La historia se repite, 10 años después volví al mismo lugar , estaba segura que en algún lado de ese lugar estaba yo empezando a ser lo que sería 10 años después. Busqué lentamente con la vista, recorrí las sillas del lugar con una extraña sensación, había una iglesia en ese lugar, en ese momento, hace 10 años, hubiera entrado, pero ahora estaba segura de no encontrarme allá, miré detenidamente a la gente, todos estaban en lo suyo, alguien se quejaba, se notaba que le dolía mucho, pero no reconocí a nadie. De repente un reflejo me hizo girar la vista, ahí estaba yo donde estaba hace diez años, donde estaba ahora, entonces me asuste, no quería que ella me reconociera, igual ahora sé que nunca me habría reconocido, tomó el teléfono, llamó y yo escuché las palabras en mi cabeza al mismo tiempo que ella... o yo. Cortó y sin entender bien se sentó en la escalera de entrada. Yo sabía bien lo que sentía, esos sentimientos suelen no olvidarse. Ella tenía los auriculares puestos, pero no escuchaba nada de lo que salía de ellos. Yo la miraba de lejos, sin animarme a hablarle, quería decirle que todo estaba bien, o por lo menos iba a estarlo, aunque ni yo estaba segura si eso era verdad. El vidrio estaba sucio y la gente abriendo y cerrando la puerta me desconcentraba, entonces me acerqué un poco más para verme mejor, esa campera, esa mochila, esos ojos, definitivamente me tenía que acercar. Abrí la puerta y cuando estaba por hablarme alguien salio de ahí más rápido, le tocó el hombro, yo disimulé que salía y me iba, ella entró y desde ese día no la volví a ver.

lunes, junio 25, 2007

Contar uno por contar, cuenta cualquier historia

El frío se hacía sentir desde mucho antes, pero además de eso también estaba ese escalofrío de volver a verlos después de dos años. En plaza miserere tratamos de defendernos del frío como pudimos, viajando en el 129 paradas por supuesto, al lado de un par de flacos que se entretenían leyendo los ingredientes del fernet que preparaban en una jarra. El viaje se hizo largo, la caminata hasta el estadio también y la espera todavía más. Pero cuando se apagaron las luces y el suelo empezo a temblar, el corazon a later y el frío desapareció todo había valido la pena. Los temas de ayer, hoy y siempre. Y dos horas despúes las ganas de volver a vivir lo mismo. Con los dedos del pie hechos cubito, culpa del barro que llegó hasta las rodillas, caminamos hasta encontrar la terminal de bondi que no daba mas de gente. Decidimos aguantar hasta que se dispersaran un poco, comimos una hamburguesa que nos salvo del frío por 5 minutos y nos metimos entre la gente para tratar de agarrar asiento en algún bondi. El viaje se hizo corto, plaza miserere nos recibió a las 5 de la mañana vacía y oscura. 68 a casa. Y esperar que el próximo sea pronto... y en verano.

Y en que lugar habrá consuelo para mi locura?
esta ironía con que se cura,
si el final es en donde partí
No llores más, dame la mano contame tu suerte
de esta manera quizás no sea la muerte,
la que nos logre apagar el dolor.

miércoles, junio 20, 2007

Mejor no hablar de ciertas cosas

Cuando era chica tenía una super amiga de esas que parecen que van a durar toda la vida. Su familia casi me había adoptado como propia y a mis viejos no les molestaba que pasara rato fuera de casa para distraerme. Con ella hacíamos todo juntas, para cuando teníamos diez años íbamos juntas a clases en una parroquia para tomar la comunión. Su papá era muy católico, visto desde aquella perspectiva parecía el hombre mas bueno del mundo (viéndolo desde esta perspectiva él era sólo un hombre). En aquellos tiempos lo escuchábamos mucho, siempre nos hablaba de religión. Una vez nos llevó a una capilla en el medio del campo (viéndolo desde esa perspectiva, desde acá sólo estaba un poco alejada de la trama urbana) me acuerdo que el cura que estaba ahí nos regaló a mi amiga y a mi un librito de cuentos religiosos, y ese mismo día el papá de mi amiga nos dijo algo que siempre quedó en mi cabeza. Es el día de hoy que cada vez que me acuerdo de él lo recuerdo ése día y aunque lo volví a ver millones de veces, sólo me quedó grabada en la mente esa imagen.


Hace unos días me llamó para tomar unos mates. No lo conocía bien, pero que se yo, hacía unos mates excelentes y nunca está demás conocer a alguien mates de por medio. Cuando llegué a la casa me bajó a abrir, tenía el despeinado justo, la remera arrugada lo necesario y una sonrisa perfecta.
-Hace cinco días que no fumo- me dijo
Le respondí con algo halagador y así empezó nuestra larga charla que no paraba a pesar de haber vaciado ya dos termos. Él era algo fuera de lo común, no estaba segura si su forma de ser me caía bien o mal. Era de esas personas con las que aunque hablas horas no llegas nunca a descifrar. Era un completo laberinto de enigmas.
- No aguanto más quiero fumar un pucho. Me bancas que bajo al kiosco?
Si, lo esperaba que baje al kiosco, aunque siempre me dio un poco de cosa quedarme en una casa ajena sola.
- Dale, mientras voy poniendo la pava- Le contesté.
Fue cuando cerró la puerta que lo vi. Tenía una mesa de esas que tienen cajones abajo. El cajón derecho era casi perfecto. Estaba formado por una madera oscura, con vetas más oscuras, realmente llamaba a abrirlo.

No soy nada chusma (bueno a veces y sólo un poquito) pero ese cajón trajo rápidamente a la memoria al papá de mi amiga en aquella capilla diciéndonos a las dos que no importaba lo que la persona mostrara por afuera, no importaba como ordenara su casa, ni su aspecto, que si uno abría el cajón de una persona realmente se daba cuanta cómo era esa persona. Cuando era chica era muy desconfiada así que decidí ver si la teoría del papá de mi amiga era correcta. Abrí todos los cajones que tenía a mano, empezando por el mio por supuesto, seguí con mi hermano, mis viejos, mis abuelos y algunas de mis amigas, para este punto había comprobado que tenía razón, sólo mirar dentro del cajón de una persona para vislumbrar su personalidad.


El cajón de abajo de la mesa resultó demasiado tentador, pero sabía que si lo abría no había vuelta atrás. Y la curiosidad pudo más que todo, dejé la pava en su lugar y fui rápido, casi como si estuviera convirtiendo un crimen, toque la madera suave y lo abrí sin preámbulos. Me quedé dura al ver su interior. Una llave en la cerradura me recordó que estaba en una situación difícil de explicar. Cerré lentamente el cajón para no hacer ruido. Igual ya era demasiado tarde, estaba muy nerviosa para mi gusto. Él entró fumando, me preguntó algo de que había pasado con los mates y yo le contesté que me había dado cuenta que era tarde y que me esperaba una mañana difícil al otro día, que si por favor me bajaba a abrir. No entendió mucho pero me acompañó abajo y nos saludamos rápidamente. Yo le dije nos vemos y él respondió te llamo mientras yo ya me alejaba a paso rápido.

Yo no lo quise volver a llamar y él llamo, pero justo yo no estaba en ese momento.

miércoles, junio 13, 2007

Una ciudad dormida...

Si, volvieron... volvieron las noches interminables, los ojos rojos, la espalda dolorida, la mano con cayo de usar el mouse. Lentamente vuelve el cerebro en compota, la colgadez mezcla de sueño con cafeína, la dicotomía de dormir 15 minutos o aguantar despierta e ir a la facultad, las semanas interminables sin tomar unos mates con las amigas. Vuelven las horas frente a hojas en blanco sin saber que hacer, las pesadillas malditas de soñarme adentro del Cad.
Pero también vuelve, muy en el fondo, una extraña pero agradable satisfacción.

Todo pasa... y todo vuelve.

lunes, junio 04, 2007


lunes, mayo 28, 2007

Give me just one reason why I should stay

Los sábados a la noche tenían ultimamente ese extraño sentimiento de melancolía. La cosa se iba a agrabar y ella lo sabía bien, se iba a agrabar si volvía a su casa, a revivir viejos recuerdos, a sentir más cerca aquello que parece tan lejos cuando uno está... lejos . No era un sentimiento triste no, era un sentimiento raro, como una cosquillita en el alma, una nubecita en el estomago, un monton de imágenes y palabras recurrentes en la mente.
Y tenía razón, ese sábado a la noche estaba todo ahí. Dejó que se hiciera la hora en que se había prometido para salir y se empezó a cambiar, mientras se maquillaba frente al espejo se vió a ella misma en esa misma posición diez años atrás, ocho años atrás, cinco años atrás, un año atrás y cuando el espejo le devolvió su imagen se alejó.
El frío era casi insoportable, como todos los inviernos se arrepintió de no usar guantes. Antes que se diera cuenta ya manejaba al lugar de siempre, pasando por ese lugar otra extraña sensación se sumaría a su animo. En el lugar de siempre, hablaría de las cosas de siempre, pensaría las cosas de siempre e iría a un lugar nuevo para prometerse nuevamente no volver.
A la salida todo era normal, una corrida por el frío, un beso de despedida, un saludo con la mano y otra vez a tocar el volante frío y sin guantes. El camino de vuelta como siempre oscuro y solitario, pero esta vez algo distinto iba a cambiar su llegada a la casa.
Dobló en esa esquina con tranquilidad, al ver la larga recta se hizo la misma pregunta de siempre, cuanto podría acelerar en aquel largo? Pero esta vez, a diferencia de las demás, decidió sacarse la duda. Cuando la aguja del velocimetro llegó a 140 no quiso frenar. Ni siquiera intentó doblar.
En un segundo el auto se convirtió en lata contra el paredón de la plaza donde alguna vez había peleado con un viejo cascarrabias que no dejaba jugar a los chicos ahí porque rompían los juegos. Los vecinos fueron los primeros en llamar a la policia. Nadie se explicaba por que conociendo bien el camino, sabiendo que ahí tenía que doblar, por que no había frenado. La versión que corrió fue que esa noche simplemente había tomado de más y o se había dormido o le habían fallado los reflejos. Los ultimos que la habían visto esa noche aseguraban que se había puesto el cinturón de seguridad al subirse al auto. Por qué no lo traía puesto cuando chocó?

lunes, mayo 21, 2007

Una casa...

Hace días que tengo ganas de escribir algo, que me anda dando vueltas por la cabeza y rebota en las paredes de la misma cual pelotita de ping pong. Es algo relacionado con Susana Gimenez y una cebolla. La idea se me ocurrió mientras cocinaba una tarta de zapallitos, pero no termina de gestarse asi que por ahora no voy a escribir sobre eso.
También quería escribir sobre un sueño raro que soñé hoy, algo sobre una competencia en la que yo era boxeadora y había que jugar un partido de futbol, yo quería usar mi remera de argentina pero se la ponía un tipo que se llamaba Bruce y me la rompía y resulta que yo estaba apurada porque llegaba tarde al partido. Pero tampoco voy a escribir sobre el sueño, ni siquiera me lo acuerdo completo.
Cuando salí de casa a la tarde camino a lo de una amiga me crucé con 3 Barneys, si con 3 dinosaurios violetas en menos de 2 cuadras. Pensé que estaría bueno escribir sobre eso, si yo fuera una niña ingenua de 4 años tal vez le creería al primer hombre disfrazado de barney que realmente es barney, pero al hacer una cuadra y verlo de nuevo me daría vuelta y al ver dos barneys en simultaneo todo sería raro y si encima siguiera caminando y viera otro barney no se que pensaría despues de todo no se si a los 4 años me hubiera hecho muchos planteos. Pero que ganas de marear a los chicos, con tanto personaje para niños, todos quieren ser barney? Tampoco era de esto de lo que quería escribir.
Terminé escribiendo algo para un trabajo de la facultad, que quedó muy malo, todavía tengo la pelotita de ping pong rebotando ahí adentro y haciendo estragos con mis neuronas. Mientras Campo Baeza me hace pensar sobre arquitectura popular y arquitectura no tan popular y un libro que no puedo terminar de leer me mira de reojo desde la repisa.

domingo, mayo 13, 2007

Paint it white


"El color blanco es símbolo de lo perenne, lo universal en el espacio y lo eterno en el tiempo. Y el tiempo, sirmpre acaba volviendo blancos los cabellos, y la Arquitectura.


¿No es el blanco como la música callada frente al fragor de la superficialidad que nos acosa? Silencio ante tanto ruido atronador. Desnudez ante tanto ornamento sin sentido. Rectitud ante tanta oblicuidad inútil. Sencillez ante tanta complicación. Ausencia presente ante tanta presencia vacía. Blanca y sencilla Arquitectura que intenta conseguir TODO con casi nada: MÁS CON MENOS."


EL BLANCO CERTERO

Alberto Campo Baeza


lunes, mayo 07, 2007

Huelga de príncipes

Sábado de otoño al taco...


Resulta que a las mujeres desde chiquitas nos queman el cerebro con películas como La cenicienta, La bella y la bestia o La sirenita, y después pretenden que consigamos un hombre. El lavado de cerebro debería ser parejo para ambos sexos o nada. Mientras que en un cumpleaños (de 6 años aprox) nosotras sufríamos porque sólo el príncipe azul podía despertar a la bella durmiente, los chicos practicaban sus mejores patadas mirando a las tortugas ninjas.
No digo que esté mal, pero una es chiquita y se hace expectativas, que un día va a aparecer el tal príncipe (que hay uno para cada una) arriba de un caballo blanco, con una espada y nos va a salvar sabe dios de que calamidad (no importa la calamidad, lo importante es que nos salva) y después viviremos felices en su castillo (o en el mio) y comeremos perdices (o un buen asadito)
En fin, tantas expectativas van desapareciendo gradualmente con el tiempo, hasta que uno cree que definitivamente no están. Pero no, no desaparecen, sólo se esconden en algún lugar hasta que llega alguno sin muchas ganas de ser príncipe (porque a él le quemaron la cabeza con las tortugas ninjas y no con la bella durmiente) y PUM! todo reflota de aquel oculto lugar.
Entonces miramos por el balcón esperando una linda serenata a la luz de la luna pero solo vemos el 92 que pasa cada 15 minutos. Besamos un par de sapos casi seguras de que se van a convertir en príncipes, pero aceptemoslo! Los sapos NUNCA se convierten. Perdemos intencionalmente "zapatos de cristal" en casas ajenas, zapatos que nunca son devueltos. Esperamos que alguien nos despierte con su beso único. Nos dejamos el pelo largo por si alguno anda falto de escalera y necesita trepar. Y buscamos al "diamante en bruto". Pero nada de esto pasa, o los príncipes están en extinción o Disney nos achicharró el cerebro demasiado.